Las aplicaciones están desapareciendo. Las interfaces están desapareciendo. Todo el concepto de "crear una app" está desapareciendo. Cuanto más avanza la IA, menor será la diferencia entre la idea y la salida inmediatamente utilizable. Llegaremos a un punto en el que el internet con el que interactuamos será simplemente una interfaz cohesiva y dinámicamente generada alrededor de nuestros pensamientos.