Nunca he creado un juego con la idea de que modificara o afectara las opiniones políticas o religiosas de mi audiencia. Mi único objetivo es entretener. Para traer alegría y risas, aunque sea una risa algo nerviosa en el caso de mis temas de terror. Para unir a la gente. Entonces pueden resolver sus diferencias políticas y religiosas por sí mismos. El arte no debería ser activismo.