"El estado actual de la salud de la mujer es insostenible — desde la falta de financiación y la poca investigación sobre condiciones específicas femeninas, hasta medicamentos y dispositivos diseñados para el cuerpo masculino. Las mujeres enfrentan diagnósticos retrasados, peores resultados y un 25 % más de su vida en mala salud que los hombres. Sin un cambio urgente, estas brechas solo se ampliarán." Este es el llamado urgente del manifiesto de tecnología sanitaria de Microsoft y @Kearney — y el poderoso marco para un almuerzo inspirador organizado por los coautores del informe, la directora general de @Microsoft Elena Bonfiglioli y la socia principal de Kearney Paula Bellostas Muguerza, en la @JPMorgan Healthcare Conference. Nuestra conversación se centró en cómo los datos y la IA pueden transformar la salud de las mujeres y acelerar el progreso en todo el ecosistema sanitario —desde la investigación y el descubrimiento de fármacos hasta la atención clínica, la educación médica y la defensa— y cómo podemos desafiar a otros a llevar sus ideas más audaces para cerrar la brecha en salud de la mujer. Además de la tecnología, también necesitamos más investigación no solo sobre el impacto de nuestros comportamientos diarios en nuestra salud, sino también sobre cómo estos hábitos afectan a los desafíos únicos que enfrentan las mujeres. Y este es un ámbito en el que las mujeres han liderado durante siglos. Las mujeres — nuestras madres, abuelas y bisabuelas — siempre nos han instado a cada una a su manera a cuidar nuestro sueño, gestionar el estrés, vigilar lo que comemos, movernos y hacer ejercicio y conectar. La antigua sabiduría sobre la importancia de estos cinco comportamientos ahora es valorada cada día por la ciencia y no existe absolutamente ninguna área terapéutica —ya sea metabólica, cáncer, salud cerebral, Alzheimer— que no se vea afectada de forma drástica por la forma en que vivimos nuestra vida diaria. La IA, con su poder de hiperpersonalización, está especialmente preparada para ayudar a las mujeres a mejorar sus principales hábitos diarios y no solo ayudar a cerrar la brecha de género en salud, sino también mejorar la atención sanitaria para todos. Estoy entusiasmado con las innovaciones que vendrán a continuación.