Las normas del derecho internacional y los compromisos aliados son la base de la estabilidad y la paz. En el mundo actual, estos principios simples y evidentes han empezado a parecer una reliquia. La escalada conduce a la pérdida de todas las partes. La fuerza está en la unidad. Por encima de todo, Rusia y China se benefician de un Occidente dividido. Europa necesita ser fuerte y poder contar solo consigo misma.