Don Lemon sigue a una turba hasta una iglesia y le pone su asquerosa mano en la cara al pastor, y luego tiene la osadía de decirle que sea respetuoso y que no le presione porque el pastor apenas tocó la chaqueta de Lemon mientras Lemon le acosaba. Representación perfecta de lo que está ocurriendo ahora mismo en el país con los agitadores de izquierdas y con ICE.