Este año dejé de usar Instagram y mi calidad de vida empeoró. Empecé a publicar de nuevo esta semana y resolví 2-3 problemas personales en el día. Este año también me metí más en Twitter, algunos inconvenientes pero en general ha sido bueno. La abstinencia tecnológica de los años 2010 me pareció bastante tonta. En su lugar, necesitamos templanza tecnológica.