cerca de 25k seguidores para publicar otra anécdota sobre tirarse un pedo en un uber hasta que huela a un RESTAURANTE esta mañana mi chico tenía esos cubre asientos que hacen que abrocharse el cinturón sea realmente difícil me incliné sobre mi mejilla izquierda y sonó como un avión estrellándose contra una fábrica de grava, la verdad.