Hemos perdido 68,000 empleos en la manufactura desde que Trump asumió el cargo. Hemos perdido 161,000 empleos de clase trabajadora. Necesitamos un nuevo liderazgo económico que no concentre la riqueza y el poder en manos de unos pocos. Una economía que funcione para todos los estadounidenses. Necesitamos un nuevo patriotismo económico.