Hoy, los fiscales de mi oficina en @USAO_DC se aseguraron de que la tecnología militar sensible no cayera en manos de la República Popular de China.   La interdicción de dos simuladores de tripulación de misión, utilizados para entrenar a nuestros marineros y aviadores en guerra antisubmarina, es una clara demostración tanto de los esfuerzos continuos de los chinos por robar secretos militares de EE. UU., como de nuestro compromiso de utilizar todas las herramientas legales posibles para mantener esta tecnología fuera de manos adversarias, manteniendo a nuestros miembros del servicio en todo el mundo a salvo.