Una gran parte de operar bien es aceptar menos operaciones tontas. Esto es más difícil de lo que la gente piensa porque puede ser complicado distinguir la diferencia. La mayoría de la gente se basa en los resultados, pero no siempre es exacto. Para mí, la diferencia entre un buen y un mal traspaso es la preparación. Se trata menos de la tesis y más de si puedes ejecutar bien tu idea. Para ello, necesitas creer en tu idea y estar dispuesto a mantenerlo hasta que puedas confirmar si era correcta o incorrecta. La mejor manera de mejorar esto es estar más preparado antes de aceptar la operación. Piensa en cuánta volatilidad puedes soportar y cuánto tiempo puedes mantener la operación antes de venderla. Los mercados se basan para hacerte sentir incómodo. Por eso a menudo ves bajos barridos y capitulaciones por tiempo antes de conseguir el movimiento que quieres. En definitiva, cuanto mejor preparado estés antes de la operación, más claro estarás cuando la cosa se vaya abajo.