Tú, el maestro de juego: "El lord enemigo está en una fortaleza fuertemente custodiada. Tiene una guardia personal que luchará hasta la muerte. Tienes dos tareas: secuestrar y extraer al lord y su esposa, además de destruir la tumba maldita de su malvado predecesor. Enviaremos dragones para atacar algunos de los castillos periféricos y distraer al ejército del lord." Tus jugadores: "¿Qué? ¿Estás loco?" ¿Tomarían tus jugadores la misión?