El CEO de Nvidia, Jensen Huang, compartió una vez que rara vez se desconecta del trabajo, incluso cuando se supone que debe relajarse. Le dijo al CEO de Stripe, Patrick Collison, que trabaja desde el momento en que se despierta hasta que se va a dormir, siete días a la semana. Incluso cuando se sienta a ver una película, su mente regresa a Nvidia. Dijo que a menudo sale del cine sin poder recordar lo que vio porque estaba pensando en ideas, problemas y el futuro de la empresa. Para Huang, esa distracción mental no es un fracaso. Lo ve como un sueño productivo. Lo describió como imaginar posibilidades y construir la empresa en su cabeza mucho antes de que algo se convierta en realidad. Su objetivo es enorme. Dijo que quiere convertir a Nvidia en una gran IA. Solo entonces, bromeó, podría finalmente encontrar un verdadero equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Huang admite que construir algo grandioso rara vez es cómodo. Hay largas horas, estrés y presión constante. Pero cree que ese nivel de intensidad viene con el territorio. Esa mentalidad ha moldeado la cultura y la reputación de Nvidia. Y ya sea que la gente lo admire o lo critique, Huang deja claro una cosa. Para él, la obsesión no es una fase. Es el precio de construir algo grande.