Mark Cuban siempre ha sido franco sobre el dinero, el éxito y el trabajo duro. Pero cuando se trata de sus hijos, admite que la riqueza tiene inconvenientes ocultos. En una conversación en un popular podcast, Cuban dijo que ser hijo de un multimillonario establece expectativas que pueden parecer pesadas. La gente ve el dinero primero, y el niño después. Cuban dijo que a sus hijos no les molesta tener recursos. Lo que les molesta es cómo otros asumen que sus vidas son fáciles o predeterminadas. Quiere que construyan su propia identidad y carrera, en lugar de vivir a su sombra. Para fomentar la independencia, Cuban hace que sus hijos usen su propio dinero para compras no esenciales. Ya sea por tareas o trabajos pequeños, quiere que entiendan lo que se necesita para ganar, ahorrar y gastar con sabiduría. Compartió que uno de sus hijos ya está experimentando con el emprendimiento vendiendo caramelos en el colegio y aprendiendo sobre costes y beneficios. Para Cuban, el verdadero objetivo no es criar a niños ricos. Es criar adultos capaces. La riqueza puede abrir puertas, pero él cree que el carácter, la ética de trabajo y la resolución de problemas importan más. Sus comentarios sirven como recordatorio de que el privilegio conlleva expectativas. E incluso en familias adineradas, el reto es el mismo. Enseñar a los niños a mantenerse en pie por sí mismos.