Dave Ramsey dice que no tiene problema en dar propinas generosas. Pero la creciente tendencia de hacer girar la pantalla del iPad y pedir a los clientes que dejen propina antes de recibir servicio es donde él traza el límite. En un episodio de The Ramsey Show, Ramsey dijo que la práctica se siente como manipulación, no como gratitud. Explicó que las propinas deben estar ligadas al servicio real, no a la culpa. Si alguien simplemente cobra una compra o entrega café en un autoservicio, él cree que no hay ninguna obligación. La copresentadora Jade Warshaw coincidió en que las expectativas de propinas se han disparado desde la pandemia. Dijo que los comensales deberían seguir dejando buena propina a los camareros, porque dependen de la propina como ingresos. Ramsey añadió que personalmente él deja muchas propinas en esos entornos y considera que la generosidad es importante. Pero separa la generosidad de la presión. Dijo que rechaza propinas en mostradores de recogida, autoservicio y avisos de donaciones que aparecen durante la compra. Si quiere donar a una ONG, prefiere hacerlo directamente. Al mismo tiempo, Ramsey enfatiza recompensar a quienes claramente van más allá de lo esperado. Deja buenas propinas al personal del hotel, aparcacoches y repartidores, especialmente cuando están trabajando en condiciones difíciles. Para Ramsey, la regla es sencilla. Deja propina gratis por un servicio real. Ignora las tácticas de culpa diseñadas para que los clientes gasten más.